#unanoche

Una noche salió del armario con su oso de peluche y se acostó junto al cuerpo, todavía tibio, de su madre.

Saltá que hay charquito.-

En ese momento se sintió como una nena chiquita que en el medio de la noche se despierta y va hasta el cuarto de sus padres arrastrando su pijama de ositos y al llegar no solo se encuentra con la luz prendida sino que sus padres han perdido el pijama.

Besos perdidos.-

Estaba por terminar aquel insólito verano cuando él se dio cuenta que había extrañado sus besos pero cuando la fue a buscar esos besos ya tenían dueño: un extraño.

Corazón sombrío.-

Y era ella la que ubicaba cada objeto en determinada forma y en el estipulado lugar.
Y al moverse el sol, las sombras se transformaban.
Y era ella la que jugaba hasta que el último rayo de sol calentara esa oscura soledad.

Boomerang.-

El violador bajó del colectivo creyendo haber encontrado a su próxima víctima.
Pero no bajó solo. Lo siguió un ex presidario que al tocar la vereda encendió su cigarrillo y asumió en silencio su nuevo rol en la equilibrada sociedad.