pero un día parpadeó.
Javier IX
Leer tus ojos como ese libro que no quiero terminar.
Como esa ola que explota en la orilla.
Como esas manos que abrazan un mate tibio cuando el sol intenta escaparse.
Saber tus ojos como ese libro que elegía en el jardín.
Como esos 362 pasos que me separaban de las piedras del mirador.
Como cada una de esas palabras que me dijiste la noche que sin quererlo le dimos la bienvenida al sol.
A Javier,
mis ojos para que descubra el final de este libro en la casa de la costa desde donde el sol ilumina los suyos aunque se vea la luna.
Javier VIII
Entre una cerveza y otra fue perdiendo algunos besos.
Esa noche encontré uno.
Leffe Blond, pensé.
Javier VII
El pip pip pip piiip del microondas dio por terminado su batido.
(y todas las mañanas en las que se imaginó creando la espuma para sus cafés)
(y todas las mañanas en las que se imaginó creando la espuma para sus cafés)
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